45 años de la Cruzada Nacional de Alfabetización: Seguimos impulsando la educación y el conocimiento

45 años de la Cruzada Nacional de Alfabetización: Seguimos impulsando la educación y el conocimiento

La Compañera Rosario Murillo, Copresidenta de la República, dijo hoy que se continúa celebrando el 45 aniversario del inicio de la Cruzada Nacional de Alfabetización, impulsando la educación y multiplicando los saberes.

“Aquí estamos las familias nicaragüenses todavía celebrando nuestra victoriosa Cruzada. A 45 años seguimos impulsando la educación en todas sus formas, multiplicando la educación, multiplicando saberes, adquiriendo y compartiendo más y más conocimientos no solo de nuestra propia cultura e identidad, caminos, sino de la cultura universal”, expresó la Compañera Rosario Murillo.

Añadió que “estamos aprendiendo para continuar labrando el porvenir, emprendiendo victoriosos siempre”.

“Ayer que veíamos en la televisión, en los medios a los protagonistas de nuestra Gran Cruzada, la juventud, porque la juventud es una en todos los tiempos, y al profesor Orlando Pineda, maestro, veíamos, sentíamos, vivíamos, revivíamos y nos llenábamos de más fortaleza, de más carácter, de más decisión, irrevocable decisión de seguir luchando contra la pobreza”, reafirmó la Copresidenta de Nicaragua, compañera Rosario Murillo.

Añadió que “la educación, como decía el Profesor Pineda, si sabemos leer, sabemos producir en mejores condiciones, trabajar en mejores condiciones y vencer la pobreza más rápidamente”.

“Así estamos, y damos las gracias a todos los muchachos, la muchachada de todos los tiempos, que somos todos además. Cronológicamente podemos no ser muchachos, pero de corazón somos aquellos, esos y estos muchachos llenos de gloria, del orgullo de ser patriotas nicaragüenses vencedores de todas las formas de muerte, porque hay tanta modalidad y muerte, tanto, tanto que enterrar”, indicó.

Reflexionó que “cuando decimos enterrar, nos referimos a la pobreza, a la ignorancia, la miseria, a la desnutrición espiritual, porque tener desnutrido el alma es servir a intereses ajenos, y servir sobre todo como esclavos a intereses de quienes se creen potencias. De verdad, miseria espiritual, servidumbre espiritual, cultura de servidumbre espiritual, esos que jamás volverán, porque jamás volverá el pasado”.

“Aquí estamos, caminando hacia un porvenir que estamos creando todos juntos, donde vamos introduciendo todos aquellos elementos que puedan hacer más rápido el camino, más efectivos los métodos y, además, más integradoras las soluciones”, mencionó.

Destacó que “sabemos que nada es permanente, pero que todo permanece en términos de una evolución que sí es constante, de los caminos de lo que somos, del pensamiento, del conocimiento y sobre todo de la determinación, esa determinación que crece en cada uno de nosotros, que cambia como cambia el mundo, pero la determinación de seguir venciendo, de seguir siendo dignos, esa determinación es invariable, porque es espiritual, es permanente”.

“Así que, compañeros, compañeras, nos felicitamos de tantos logros, y es logro de un pueblo entero, un pueblo en armas, dijimos en algún momento, armas cuando vino la alfabetización, el cuaderno, el lápiz, las ganas de saber, las ganas de aprender, las ganas de llevar, no digamos la educación, porque educados hemos sido siempre, las lecciones, las letras, las primeras letras, las escrituras, las ganas de luchar y vencer como potencia de almas que hemos sabido en todo tiempo y en toda circunstancia poner en alto nuestros valores, valores revolucionarios y evolucionarios”.

Subrayó que “nuestra Revolución Sandinista, de nuestros héroes, de nuestros próceres, de nuestro pueblo heroico, todo, un pueblo en armas, es un pueblo que sabe convertir su espíritu, su corazón, su alma, en fuerza de combate para ser mejores y hacernos mejores y cambiar la vida para mejor”.

“Aquí estamos, compañeros, compañeras, seguros de que vamos adelante de la mano de Dios, y porque es lo que Dios dispone para sus pueblos cristianos, socialistas, solidarios”, indicó la Compañera Rosario Murillo.

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